En este artículo vamos a tratar una cuestión muy específica pero que ha sido muy debatida, y que trata sobre la compatibilidad o incompatibilidad de la percepción de la pensión de jubilación por el administrador que, ostentando el control efectivo de la sociedad no percibe retribución por el desempeño de dicho cargo.

Nos encontramos con el administrador de una mercantil, que estuvo encuadrado en el RETA, y que su sociedad se encuentra en estado de inactividad, pero mantiene la titularidad del negocio.

La ley exige que estas funciones de administración de la sociedad se limiten a las inherentes a la titularidad de la misma.

Así, estas funciones comprenderán, de modo exclusivo, la instrucción directa de los criterios de actuación generales, a otras terceras personas en las que tenga encomendadas la gestión y administración de la empresa. Es decir, una vez delegadas las funciones de dirección y gerencia, el administrador jubilado solo interviene en decisiones puntuales, o aquellas que se correspondan con las inherentes a la titularidad de la misma, porque estas, no pueden encomendarse a personas ajenas al órgano de administración.

Si, por contrario, el administrador jubilado realiza funciones de administración y dirección de la empresa, estas serían incompatibles con la percepción de su pensión de jubilación, y deberá darse de alta en el sistema de la seguridad social que le corresponda.
“ el disfrute de la pensión de jubilación será incompatible con todo trabajo del pensionista, por cuenta ajena o propia, que de lugar a la inclusión en el campo de aplicación del régimen general o de alguno de los regímenes especiales de la seguridad social”

Esta cuestión ha sido resuelta por abundante jurisprudencia.

Es interesante la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha, Sentencia 700/2003 de 8 de abril, que en la misma incorpora las sentencias de los Tribunales Superiores de Justicia [Sala Social] de Cataluña 3-4-2000, País Vasco sentencia de 3-7-2001 , y Murcia sentencia 24-9-2001.

A tenor de los inalterados hechos probados, la cuestión a resolver en este recurso consiste en determinar si se produce una situación de incompatibilidad, ex artículos 165.1 de la Ley General de la Seguridad Social ( RCL 1994, 1825) y 16.1 de la OM 18-1-1967 ( RCL 1967, 133) , en el disfrute de una pensión de jubilación por el Régimen General por parte de quien simultanea su percepción con su actividad como administrador social, con el control efectivo de la sociedad, al ser titular de las participaciones sociales, pero sin que perciba retribución directa ni indirecta por el desempeño de tal cargo.

 1. Nos hallamos en la situación de un administrador que tiene el control de la sociedad, pero no percibe retribución directa, ni indirecta. En este sentido, la Sala tiene en cuenta que la retribución del administrador puede existir en cualquiera de las formas que autoricen los estatutos sociales. Concretamente, tratándose de Sociedades de Responsabilidad Limitada la Ley 2/1995, de 23 de marzo ( RCL 1995, 953) , en su artículo 66 dispone que «1. El cargo de administrador es gratuito, a menos que los estatutos establezcan lo contrario, determinando el sistema de retribución. 2. Cuando la retribución tenga como base una participación en los beneficios, los estatutos determinarán concretamente la participación, que en ningún caso podrá ser superior al diez por ciento de los beneficios repartibles entre los socios. 3. Cuando la retribución no tenga como base una participación en los beneficios, la remuneración de los administradores será fijada para cada ejercicio por acuerdo de la Junta General». En el caso examinado expresamente se pactó la gratuidad del cargo, y no consta retribución indirecta por el desempeño de dicha actividad.

 2. Por tanto, en principio, parece que si no hay retribución de ningún tipo, la incorporación a un sistema contributivo de Seguridad Social no tiene sentido porque falta la renta sustituida, cuya pérdida tienen precisamente que compensar las prestaciones de ese sistema.

 3. Podría objetarse, sin embargo, que el número 1 de la disposición adicional 27ª de la LGSS suscita una duda cuando establece literalmente que «estarán obligatoriamente incluidos en el Régimen Especial de los trabajadores por cuenta propia o autónomos quienes ejerzan funciones de dirección y gerencia que conlleva el cargo de consejero o administrador… siempre que posean el control efectivo, directo o indirecto» de la sociedad mercantil para la que prestan servicios de administración. Y que una interpretación literal de este precepto podría imponer la conclusión de que los de que administradores sin retribución, pero con control efectivo de la sociedad, quedan incluidos en el RETA (…)

Pero esta solución no la comparte la Sala. Como ha sostenido autorizada doctrina científica y en la línea seguida por la doctrina de suplicación ( sentencias Tribunales Superiores de Justicia [Sala Social] de Cataluña 3-4-2000 [ AS 2000, 2153] , País Vasco sentencia de 3-7-2001 [ AS 2001, 1894] , y Murcia sentencia 24-9-2001 rec. 795/2001 [ PROV 2001, 278357] ) queda fuera del campo de aplicación de dicho régimen especial la persona que poseyendo control de una sociedad mercantil capitalista y siendo administrador societario no desarrolla más funciones en ella que las de simple consejero, sean o no retribuidas, o si realiza sólo las de administrador ejecutivo en forma no remunerada. Ello es así porque sin percepción de rentas derivadas de una actividad profesional no puede funcionar un sistema contributivo de Seguridad Social, porque si no hay renta sustituida no puede haber renta de sustitución (…)

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